Si deseáis adquirir esa moto con la cual soñáis y no alquilarla, tendréis que disponer de la suma estipulada por el vendedor.

Podéis tener ahorros, padres generosos, o una generosa herencia oportuna. En estos casos el asunto se ve rápidamente zanjado. Pero puesto que las cosas no siempre salen a pedir de boca, nos tendremos que buscar un medio de financiación buscando créditos rápidos de terceros.

Vuestro banco u organismo prestamista se ofrecerá para proponeros préstamos, y con cierta alegría en el caso de que seáis funcionarios, solteros, propietarios de vuestro alojamiento y tengáis un súper salario mensual…
Tenéis dos opciones. O bien optar por una crédito personal o bien utilizar la suma que habéis tomado prestada para hacer las compras que deseáis, como la moto por ejemplo, o bien la segunda opción que consiste en optar por un crédito moto.
Si optáis por el segundo caso, habéis elegido un crédito afectado (mismo funcionamiento para para el de coche), el crédito está sujeto a la compra o venta de la moto en cuestión, si la venta no se realiza, entonces el crédito se cancela y no tenéis ninguna obligación o gastos que pagar al banco u organismo financiero.
Es bueno saber que cada vez más, los constructores de vehículos tienen sus propios servicios de financiación y os harán propuestas de adquisición.
Muchas veces nos alegramos sobremanera de haber tenido aceptación de nuestro informe de crédito y consecuentemente nos olvidamos de comprar o presionar la competencia para obtener mejores condiciones.
Recordad que los financieros no son precisamente filántropos y si os prestan es porque estiman que tendréis capacidad de devolverles el préstamos sin problemas a la vez que sacar provecho, y puesto que globalmente todos tienen un sistema de cálculo parecido, si uno os acepta vuestro informe, es que muy probablemente otros también, por lo que debéis comparar tasas y gastos de cada uno antes de involucrarse con uno.

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